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viernes, 21 de octubre de 2011

Declaración de CAUCE-UBA frente a las elecciones nacionales 2011.

¿Y las elecciones qué?



La proximidad de las elecciones del 23 de Octubre abre un nuevo debate a nivel nacional y es por eso mismo que desde CAUCE-UBA retomamos nuestro posicionamiento ante las elecciones primarias, y apostamos a seguir abonando al análisis político de la coyuntura nacional y las tareas que creemos fundamentales abordar en nuestros territorios.






Sobre el panorama abierto luego de las primarias...






Falta envido y truco con flor de espadas


La prueba piloto del 14 de Agosto despejó toda duda que podía cernirse sobre el oficialismo. La victoria del kirchnerismo dejó sin posibilidades ni esperanzas electorales al resto de las expresiones de la oposición y consolidó a Cristina Fernández de Kirchner como la ganadora indiscutible del próximo sufragio. No creemos que el resultado electoral sea sencillamente producto del marketing con que el gobierno lleva adelante las políticas públicas, o el clientelismo político con los sectores más carenciados y vulnerables; sino el claro reflejo de la gran capacidad que posee el oficialismo para generar consenso en gran parte de la sociedad, que también le ha permitido restaurar las legitimidad de las instituciones desprestigiadas en la crisis del 2001. Tras ocho años de crecimiento económico, no se perciben intenciones por parte del gobierno de modificar el modelo de pobreza, precarización laboral y desigualdad en la distribución del ingreso que tiene como correlatos concretos la represión al pueblo trabajador cuando manifiesta su disconformidad y la gran cantidad de presxs por luchar. Sin ir más lejos la reciente detención del “Pollo” Sobrero es una clara muestra de la persecución que sufren lxs delegadxs de base organizadxs por fuera de las estructuras sindicales tradicionales, que hace exactamente un año se cobraron la vida del compañero Mariano Ferreyra. Sin embargo sería imposible entender el apoyo del 50% de la población si se desconocieran las medidas progresistas que se enmarcan en el periodo de bonanza por el que atraviesa el país. El kirchnerismo ha sabido aprovechar la coyuntura económico-política para llegar a la elección como la alternativa popular para grandes porciones de la población, en particular, lxs jóvenes. Algunas de sus medidas, como la Asignación Universal por Hijo, el Programa Argentina Trabaja, entre otras, han abordado levemente los problemas más graves que viene padeciendo nuestro pueblo desde hace décadas por la pobreza imperante.

La paradigmática imagen del oficialismo como defensor de los sectores populares en el imaginario social saca de escena a las verdaderas expresiones populares que, luchando contra este sistema de explotación, por una transformación social radical, nos vemos enfrentadas al gobierno cuando defendemos salarios para vivir (o sobrevivir), trabajo digno, salud y una educación realmente pública y crítica de la realidad. Por otra parte, llamativamente, esta misma imagen le otorga el beneficio de “amnistía” a muchos de lxs principales referentes del oficialismo que, durante la década del ’90 fueron cómplices y responsables de las políticas criminales que llevaron a grandes sectores de nuestra clase a padecer una incontable cantidad de miserias y necesidades.



Noticias de ayer


La débil oposición no mostró caras nuevas, al contrario, presentó ante el kirchnerismo a lo más rancio de la política tradicional argentina. Entre sus principales exponentes encontramos a Eduardo Duhalde, famoso no sólo por corrupto y coautor de las medidas que llevaron al pueblo a las condiciones más miserables, sino también por ser el principal responsable de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.
A pesar de que todxs se muestran como “antikirchneristas”, los personajes de la oposición no pudieron armar una lista unificada que dispute poder al oficialismo, lo cual demuestra su ineptitud política y, además, da cuenta de las limitaciones de aquello que estas listas y sujetos expresan a nivel societario. El circo de las alianzas se basó en el carácter personalista de cada unx de lxs referentes por sobre un programa político en común, salvo escasas excepciones, como lo fue la alianza del Ricardo Alfonsín con el menemista De Narváez, que ni siquiera duró lo suficiente para llegar juntos al 23 de octubre. Por su parte, el Peronismo Federal no pudo ni siquiera sobrellevar de conjunto una elección interna para encauzar sus esfuerzos presentando una sola expresión electoral. También procuró participar de la disputa el Frente Amplio Progresista con Binner (ligado a los productores de soja), apoyado por sectores “autoexiliados” de Proyecto Sur por los discursos personalistas de Pino Solanas y el sospechoso apoyo que recibió por parte del Grupo Clarín. Estos factores colaboraron para terminar de sepultar electoralmente a los vestigios que quedaban del precozmente envejecido Proyecto Sur, el cual no llegó al 1,5% necesario para poder participar de las próximas elecciones. Quien corrió con la misma suerte, y a pesar de haber alcanzado el 3% del padrón y la posibilidad de presentarse a las próximas elecciones, fue la Coalición Cívica, que ya estigmatizada por los dichos premonitorios de Elisa Carrió dejó de ser una alternativa creíble para los sectores conservadores de la sociedad. Dado que sumando los votos de toda la oposición no llegan al 40% del padrón, lo único que les queda ahora es resignarse y especular con los lugares que puedan conseguir en el parlamento.


El kirchnerismo, entonces, se presenta como el único actor político, con todas sus contradicciones a cuestas, que puede garantizar la gobernabilidad del país para los sectores dominantes, mantener tasas de ganancia extraordinarias para muchos grupos económicos a costa de salarios bajos y empleo precario.






Sobre la izquierda en este escenario

Participar es Más que Votar: una propuesta por el protagonismo de lxs trabajadorxs


Sabemos que las elecciones constituyen un momento particular para la intervención política que puede ser aprovechado, ya que es una situación en la cual existen mayores posibilidades de acercar nuestras posiciones, reivindicaciones y demandas a personas que en otra oportunidad no estarían tan predispuestas a mantener ese tipo de debates, permitiendo politizar y problematizar cuestiones a una escala mayor que la habitual.

El sistema político-institucional actual ha demostrado incontables veces sus limitaciones para desarrollar el cambio social que buscamos. Como desarrollábamos antes, el análisis de la coyuntura actual da cuenta de que hoy por hoy el consenso alrededor del kirchnerismo implica una creciente legitimidad de esas mismas instituciones, otroras cuestionadas en una escala realmente amplia. Nuestra intervención política en la realidad no puede ser indiferente a ello, ya que no dialogar e interpelar ese sentido común que hoy deposita su confianza en un sistema político e institucional que tantas limitaciones presenta para el desarrollo de nuestros intereses como laburantes, estudiantes, es casi como hablar con la pared. Entendemos que una verdadera transformación proviene de la organización desde abajo, de la creación de un poder propio de la clase trabajadora, de la construcción y despliegue del Poder Popular.






Históricamente los sucesivos gobiernos nos demostraron, y aun nos demuestran, que “delegando” el poder en lxs políticxs por medio del voto sólo se logra la reproducción de este sistema de explotación, bajo diferentes modalidades políticas, producto de las luchas sociales, pero sin haber logrado un cambio estructural en las condiciones de vida de la clase trabajadora. Nuestro esfuerzo diario y paciente trabajo de base en los diferentes territorios en los que actuamos está destinado a terminar con esta lógica de sometimiento y las formas de representación, a través de la promoción de una forma diferente de gobierno, a la democratización de la toma de decisiones y la construcción colectiva capaz de forjar la unidad de la clase en la organización. La historia nos muestra numerosas experiencias en las que los cambios, por más pequeños que sean, germinan abriéndose paso a las formas de relación social instituidas, cuestionándolas, desbordándolas, transformándolas. Y como aspiramos a una nueva sociedad, con modos de organizarnos radicalmente diferentes a los actuales, es que pensamos que debemos tomar en nuestras manos la construcción de esos nuevos modos, prefigurando hoy aquellas relaciones sociales por las que propugnamos.






Desde la Corriente de Organizaciones de Base -La Brecha- junto a otras organizaciones impulsamos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires –CABA- y Gran Buenos Aires la Campaña por una Democracia Directa y Participativa: “Participar es Más que Votar”. Esta campaña apunta a cuestionar la representatividad de los intereses del pueblo en lxs gobernantes y la ausencia de canales abiertos de participación directa para los sectores populares. La solución a los problemas del pueblo no radica en elegir a tal o cual candidatx, ni mucho menos en confiar en que estxs actuarán en función de nuestras necesidades. “Participar es más que votar” muestra la necesidad de desarrollar formas de democracia directa y participativa donde el pueblo se autogobierne y deje de ceder sus decisiones a lxs políticxs de turno. Creemos que la organización del pueblo en asambleas representa algo verdaderamente democrático, es el espacio donde todxs podemos hacer oír nuestros reclamos, discutir y decidir colectivamente entre todxs, y de esta forma lograr potenciar nuestra voz y acción. Por todo esto es que nuestra práctica política apunta a encontrarnos cotidianamente con organizaciones y grupos en lucha, impulsando espacios de base que abonen a la construcción de Poder Popular.

 
¿Por qué conformarnos con votar cada 4 años y vernos despojados de nuestro poder? Queremos transformar el voto que emitimos cada 4 años en reflexión, iniciativa y movimiento todos los días del año ¡Que lxs representantes no deliberen ni gobiernen sino es a través del pueblo organizado!






Las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires en junio y las primarias del mes de Agosto contaron con la participación de algunas expresiones de la izquierda anticapitalista, entre ellas, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) a quienes saludamos por haber trascendido las barreras estipuladas por el gobierno. La reforma política que se estrenó en los comicios de Agosto tiende a fortalecer el antiguo bipartidismo que imperó en Argentina durante décadas y a proscribir a los partidos más pequeños, en la medida en que eleva los requerimientos tanto para presentarse a elecciones como para poder constituir legalmente un partido. Consideramos que la presentación de un frente de izquierda desmonopoliza el debate electoral, impidiendo que la discusión se reduzca a elegir qué capitalismo queremos. El discurso de orientación anti-capitalista y reivindicativa de los derechos de lxs trabajadorxs del FIT puede aportar a profundizar esa pequeña grieta que abren las elecciones para los sectores populares. En este sentido, desde CAUCE-UBA reafirmamos nuestro apoyo al FIT en las elecciones del 23 de Octubre a través del voto, en tanto constituye la única expresión anti-capitalista en la arena electoral. Sin embargo, los números obtenidos en las elecciones primarias nos obligan a reflexionar acerca de la poca inserción real de la izquierda en la sociedad, pues entendemos que siguen siendo expresiones electorales minoritarias que no logran contrarrestar el volumen de votos obtenidos por las distintas listas que representan al capital.






¡Este asunto está ahora y para siempre en tus manos nenx!






Con lxs compañerxs que se presentan a elecciones compartimos muchas luchas y reivindicaciones así como nos separan diferentes perspectivas políticas y formas de construcción. Este apoyo a votarlxs en las elecciones no implica menospreciar el hecho de que esta misma izquierda muchas veces obstruye la construcción unitaria de base con prácticas mezquinas que privilegian su aparato y autoconstrucción. La necesidad de posicionarse adecuadamente frente a una coyuntura electoral no puede soslayar la tarea de carácter estratégico y de largo aliento por renovar la política de izquierda. Con ese horizonte, debemos apostar al desarrollo de una nueva cultura militante, que deje atrás lógicas sectarias y burocráticas arraigadas en la izquierda, a construir una perspectiva estratégica sobre la base de la prefiguración desde abajo de una nueva sociedad, a la construcción de articulaciones políticas que superen lo sectorial, sin reproducir las lógicas burocráticas y verticales tradicionales, a la apuesta genuina por la construcción de instancias unitarias contra la auto-construcción sectaria. Entendemos que es esta forma de construcción la que habilita y tiene la potencialidad de desarrollar un aspecto medular de nuestra estrategia política: el Poder Popular. En esta perspectiva. lamentablemente.no son, los partidos de la izquierda tradicional los que juegan un papel dinámico, sino una multiplicidad de experiencias locales (ya sean sindicales, territoriales, culturales, estudiantiles) de auto-organización y auto-gestión que empiezan a superar la fragmentación, alumbrando embrionariamente la posibilidad de construcción del proyecto anti-capitalista y del vasto movimiento social y político que pueda conmover los cimientos de la sociedad actual. Antes y después de las elecciones, esta es la tarea política estratégica en la que ponemos todo nuestro esfuerzo militante.






¡Construyendo poder popular desde la clase trabajadora y otros sectores oprimidos, por un mundo sin explotadorxs ni explotadxs!



sábado, 15 de octubre de 2011

Campaña por una democracia directa y participativa


http://participaresmasquevotar.blogspot.com | participaresmasquevotar@gmail.com
PARTICIPAR ESMAS QUE VOTAR
@PARTICIPARESMAS


El sábado 15 de octubre, en el Obelisco,
a las 14:00 la "Kermesse de la participación",
y a las 17:00 la obra de teatro "Participar es más que votar",
dirigida por Vicente Zito Lema y Alan Robinson (*)


El miércoles 19 de octubre, en Plaza de Mayo,
a las 14:00 la "Kermesse de la participación",
y a las 17:00 la obra de teatro "Participar es más que votar",
dirigida por Vicente Zito Lema y Alan Robinson (*)

Videos de la campaña:
http://www.youtube.com/watch?v=u07F5KYaqpU&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=mLJ2ckUlCQE&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=po2yOoFuI_g&feature=player_embedded


“Indignados” en una Argentina democrática
Dos grandes motivos nos han impulsado a realizar estas actividades político-culturales. En primer lugar, las inminentes elecciones presidenciales que son un evento importante para la sociedad argentina. En segundo lugar, las manifestaciones de los “indignados” de todo el mundo. Una gran cantidad de organizaciones sociales, políticas y culturales hemos decidido pronunciarnos con respecto al contraste que existe entre la baja calidad de la democracia en nuestro país por un lado, y la enorme vocación (cada vez mayor) de la ciudadanía por participar en los procesos decisivos del país, por el otro.

“Esta” democracia nos queda chica
La democracia representativa nos pone un límite a la hora de solucionar los problemas reales: La pobreza sigue siendo un problema de millones; sigue creciendo el trabajo precario y la inflación consume nuestros salarios; no se detiene el saqueo de los bienes naturales y la destrucción del medio ambiente. Se suceden los gobiernos y los problemas continúan. ¿Por qué conformarnos con votar cada cuatro años? ¿Por qué permitir que los gobernantes decidan y gobiernen sin el pueblo? ¿Por qué aceptar un sistema de gobierno en el que los gobernantes deciden sin el pueblo? Queremos otra democracia, que sea superadora de esta democracia limitada que no puede resolver la creciente miseria, que nos despoja de nuestras riquezas naturales, nos quita los derechos fundamentales de todo trabajador y nos deja sin la posibilidad de un techo propio.

Asambleas Populares
No somos un espacio de reclamo sin propuestas. Sabemos lo que queremos. Una verdadera democracia no puede existir sin asambleas populares. Que los gobernantes o representantes no sean otra cosa que delegados que sigan las decisiones del pueblo, que estén obligados a rendir cuentas, o que simplemente sean reemplazados si no lo cumplen o lo hacen mal.

Repudio al Art. 22 de la Constitución Nacional
La campaña incluye un rechazo al Artículo 22 de la Constitución Nacional, donde expresamente se impide la participación popular en las decisiones de gobierno. El texto en cuestión dice claramente: “El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”. Como organizaciones de base, creemos que la política se puede hacer “de abajo hacia arriba” para que los gobiernos solucionen los problemas reales de la gente, y en definitiva, para que esta democracia sea un Gobierno del Pueblo. El texto debería decir: “Los gobernantes no deliberan ni gobiernan sino a través del pueblo en asamblea”.

(*) Vicente Zito Lema fue periodista de Clarín, el Cronista Comercial y La Opinión. En los 70 trabajó junto con Julio Cortázar y Rodolfo Walsh en la revista Nuevo Hombre, y con Eduardo Galeano, Haroldo Conti en la revista Crisis. Formó la Comisión Argentina por los Derechos Humanos (CADHU) junto con Julio Cortázar y David Viñas en el exilio. Escritor de numerosas obras de Teatro, ensayos y libros de poesía.
Alan Robinson, director y dramaturgo de numerosas obras, es docente y escritor de obras de teatro.

Chau Art. 22 de la Constitución Nacional
Donde dice:“El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”.
Hagamos que diga“Los gobernantes no deliberan ni gobiernan sino a través del pueblo en asamblea”.


ORGANIZAN:

Corriente de Organizaciones de Base (COB) La Brecha
Pañuelos en Rebeldía
Autodeterminación y Libertad
Colectivo Desde el Pie (Cs. Exactas UBA)
Azulado
Basta, nada es casual
Agrupación Roberto Santoro (EMBA)
DTL
Agrupación Universitaria Inconsciente Colectivo
Sala Alberdi
Frente de Artistas Populares (FAP)

CAMPAÑA POR UNA DEMOCRACIA DIRECTA Y PARTICIPATIVA

Contactos:
Leandro Pintos: 15 55847657
Marianela Navarro: 15 55847642
Luis Zamora: 15 56646104
Martin Mosquera: 15 63303842

domingo, 25 de septiembre de 2011

¡EL CECSo sigue en movimiento, creando poder popular!


¡EL CECSo sigue en movimiento, creando

poder popular!

Ya terminadas las elecciones del CECSo podemos decir que las y los estudiantes de sociales apostamos a profundizar el modelo de Centro de estudiantes que tenemos, un Centro participativo, crítico, en movimiento e independiente de la gestión de la Facultad y de los gobiernos de turno. El frente que conformamos La Juntada + El Viejo Topo CAUCE + La Brújula en el FER obtuvo el primer lugar en las elecciones con un 31% de los votos escrutados. Agradecemos a quienes participaron de esta elección, que fue una de las más masivas en la historia de Sociales, con más de 10.000 participantes. Desde ya, esperamos que la fuerte concurrencia en estas elecciones, vaya acompañada por un aumento en la participación de las comisiones, asambleas y otras actividades del CECSo. Nuestra energía y entusiasmo estará puesta en esa tarea, la de multiplicar la participación desde abajo con un horizonte de cambio social.
El segundo lugar lo obtuvo el frente encabezado por la UES y algunos sectores del kirchnerismo, que obtuvo el 27% de los votos. La propaganda en curso desde algunos medios masivos de comunicación, el uso de los recursos públicos y el aparato oficial de las agrupaciones afines a la gestión no pudo frenar la energía y entrega de la militancia de base, paciente y continua que caracteriza a nuestro espacio político. Este gran triunfo muestra un camino de lucha contra el posibilismo, el conformismo y la delegación que estos grupos fomentan en la práctica.
Creemos que nuestra propuesta se religitimó en estas elecciones, junto con la coherencia política de un espacio que, trabajando en conjunto a lo largo de todo el año, supo sumar a más organizaciones y compañeros/as independientes que participan de los espacios de base del CECSo, siendo uno de nuestros propósitos la construcción colectiva de nuestra herramienta gremial. Las agrupaciones que quieren boicotear este modelo de Centro han utilizado cualquier tipo de recursos para frenarnos. Nos quisieron acusar de robar los fondos del centro, cuando hemos avanzado en la democratización de los espacios de gestión, en la presentación de balances públicos y se impulsó una comisión revisora de cuentas abierta a la participación de todas y todos. Durante la campaña, la UES habló de “democratización” del Centro, cuando en los últimos años se avanzó en la creación de verdaderos espacios democráticos de participación y en los últimos meses se está empezando a discutir en una comisión abierta del Centro junto a distintas organizaciones y estudiantes no agrupados un Estatuto del CECSo que cristalice nuestras formas participativas de organización. Y así, las falsas acusaciones (más comunes en las campañas mediáticas de los grandes medios hegemónicos, que en la militancia sincera del campo popular) han sido rebatidas con el contundente apoyo a este proyecto en construcción.
Por último, nos queda hacer un llamado a todas las organizaciones de izquierda a construir activamente este modelo de Centro, apropiándose colectivamente de nuestra herramienta gremial, en las diferentes comisiones e instancias de organización del mismo. Es que desde El Viejo Topo CAUCEpensamos que un CECSo democrático no debe reducirse sólo a las agrupaciones que ganen las elecciones. La unidad de los y las que luchamos por la educación pública y gratuita, contra la mercantilización de la Universidad, debe realizarse en los hechos, encontrándonos en la práctica y fortaleciendo así nuestros lazos políticos. Lamentamos que durante estas elecciones muchas organizaciones de izquierda hayan acudido a una delimitación innecesaria de nuestro espacio político, sin poder ver que debemos aunar esfuerzos para juntos “pegar como un solo puño” contra los que quieren un Centro afín a los intereses de quienes gobiernan la UBA. Esperamos que podamos superar este tipo de prácticas mezquinas, apostando a una Nueva Cultura Militante que privilegie los acuerdos y jerarquice la unidad de los de abajo.
En estas elecciones se ha revalidado un modelo de centro que está en movimiento, que es crítico y que crea poder popular. Te invitamos a ser parte de esta experiencia.


¡Que El CECSo Siga En Movimiento!

¡Avancemos en la Democratización!

martes, 6 de septiembre de 2011

Elecciones 2011

Para Centro y Consejo: Lista 18! El Viejo Topo CAUCE + La Juntada + Labrujula FER



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EL Viejo Topo en Las CARRERAS :

CIENCIA POLITICA: 


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EN COMUNICACIÓN: 


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EN TRABAJO SOCIAL : Participamos del Espacio Abierto de Trabajo Social, llevando a JORGELINA como candidata a Directora y Consejerxs de base! 


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Elecciones de graduados y graduadas a Junta de Carrera y Directora de la Carrera de Trabajo


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EN SOCIOLOGIA: Vamos con Kitti en la Lista 68
por consejerxs de base, democraticemos la Junta de Carrera!


jueves, 7 de julio de 2011

Porque hay vida más allá de las elecciones… Sigamos construyendo poder popular



|Porque hay vida más allá de las elecciones… Sigamos construyendo poder popular

Nuestra postura frente a las elecciones

Posicionarse frente a las próximas elecciones exige algunas consideraciones generales previas. Para empezar, desde CAUCE entendemos que la vía electoral no es la herramienta privilegiada para conseguir el cambio social radical al que aspiramos. No marcar este punto con la necesaria insistencia puede crear falsas ilusiones o expectativas: los sectores populares no podemos delegar la solución de nuestros problemas en profesionales de la política ya que el cambio no viene de arriba, sino con organización desde abajo y construcción de poder propio. Nuestra tarea apunta a ese horizonte en cada lugar donde desarrollamos nuestra militancia, ya sea la Universidad, los barrios o los sindicatos. No obstante, las elecciones presentan una particularidad que puede ser aprovechada: es una situación en la cual existen mayores posibilidades de acercar nuestras reivindicaciones y posiciones a personas que en otra oportunidad no nos escucharían, permitiendo politizar y problematizar cuestiones a una escala mayor que la habitual. 

Por otra parte, reconocemos también que conseguir diputados o legisladores de izquierda tiene la potencialidad de abrir un canal de difusión de ideas y propuestas, como así también de apoyo ante eventuales conflictos y situaciones represivas. Ejemplo de ello fue la jornada laboral de 6 horas conseguida por los trabajadores del subte. En este caso, la organización desde abajo creó las condiciones para conseguir esta pequeña victoria y el hecho de tener un diputado que responda a los intereses de los trabajadores ayudó para llevar nuestra voz a la Legislatura. Aspiramos entonces a que estos “representantes” puedan ser expresión de las múltiples experiencias que vamos generando en la construcción de otro poder, el poder popular.
Así las cosas, creemos que las elecciones son tan sólo un momento, ni fundamental ni prioritario, entre muchos otros para intervenir políticamente. Por razones tácticas y coyunturales, entendemos que este no es el momento para que el espacio político en el que participamos y queremos desarrollar intente presentarse como una alternativa electoral. Por eso, nuestra práctica política está abocada a la construcción de espacios de poder popular e intervenimos desde nuestras agrupaciones de base, intentando también articular multisectorialmente con otros grupos en lucha. Esta perspectiva se expresa en la recientemente conformada Corriente de Organizaciones de Base – La Brecha - que integramos junto a movimientos territoriales, sindicales, culturales, medios alternativos y otros -  a la que entendemos como una tendencia que debe aportar al desarrollo colectivo de una nueva alternativa política de las clases subalternas. Sin embargo, esto no nos imposibilita analizar estas elecciones, posicionarnos frente a ellas y pensar cómo construir con aquellos compañeros y organizaciones de izquierda que sí participan de la disputa electoral. 

El PRO y la Ciudad

En primer lugar, este domingo hay elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, lo cual exige un balance de la experiencia anti-popular del PRO. El macrismo constituye la máxima expresión de una derecha que se había mostrado en franco avance frente al kirchnerismo, derrotadolo primero en el conflicto de las retenciones a las exportaciones agropecuarias y luego en las elecciones de 2009, especialmente en la provincia de Buenos Aires frente al mismo Néstor Kirchner.
A lo largo de sus cuatro años de gestión, el PRO demostró todo lo que son capaces de hacer. Creó  la UCEP (Unidad de Control del Espacio Público), la cual fue denunciada por ejercer violencia física contra personas en situación de calle y sustraerles sus pertenecías para desalojarlos de la ciudad. Puso como Jefe de la Policía Metropolitana al comisario retirado Jorge Alberto “Fino” Palacios, quien es acusado por distintos delitos en el caso del ataque a la AMIA, por tener conexión con un integrante de la banda de ladrones de autos que secuestró y asesinó a Axel Blumberg y por la represión y asesinato de manifestantes en el mes de diciembre de 2001. La creación de la Metropolitana, a su vez, se hizo a costa de sub-ejecutar presupuesto por debajo del 50% para Educación, mantener hospitales sin insumos, vaciar los talleres culturales en barrios y eliminar programas de asistencia social. Éste es un pequeño listado del sinfín de políticas y acciones anti-populares a las que nos acostumbró el Gobierno de la Ciudad durante los últimos años. Desde CAUCE reivindicamos y participamos de toda la resistencia, que se gestó con la participación activa y la movilización en estos años frente al macrismo, porque creemos que esa es la forma fundamental de enfrentar los atropellos y conseguir los cambios que buscamos: construyendo movilización y poder popular desde abajo.

El fenómeno kirchnerista y sus singularidades

Sin embargo, el actor fundamental del actual proceso político no es el macrismo, ni ninguna variante de oposición, sino el mismo Gobierno Nacional. Para avanzar en la comprensión del fenómeno político que constituye el kirchnerismo debemos partir por asumir la importante reconstrucción del apoyo social al Gobierno, especialmente el acercamiento a las filas oficialistas de jóvenes que anteriormente no participaban en la vida política. Para ello es de destacar que la hegemonía cultural que ha construido el kirchnerismo es producto de una referencia a temas de resistencia al neoliberalismo y supuestas transformaciones progresivas. Este dato es necesario para entender que es indudable que aquellos jóvenes que honestamente tienen expectativas en el kirchnerismo no lo hacen por su vínculo con la burocracia sindical, los intendentes del conurbano, ni la precarización laboral, sino porque esperan, a partir de la valoración de ciertas medidas que han tenido impacto popular, que este gobierno impulse transformaciones sociales populares. Este reconocimiento es el punto de partida para pensar desde la izquierda el diálogo que debemos abrir con los jóvenes que se acercan a la política. Frente a la creciente politización de la juventud y la sociedad en general, la izquierda debe enfrentarse inteligentemente al desafío que significa que un proyecto de reconstrucción del capitalismo argentino logre convocar y tener adhesión en amplios sectores de la juventud y la población.
Tras ocho años de gestión y en un contexto de histórico crecimiento económico, ya no hay excusas que desresponsabilicen al gobierno actual respecto a los regresivos indicadores sociales actuales e impidan una caracterización de la naturaleza y el íntimo sentido histórico de este proceso político. El gobierno kirchnerista mantiene evidentemente el compromiso estratégico con la conservación de un modelo de exclusión social, precarización laboral y desigualdad en la distribución del ingreso que tiene como correlatos concretos la escalada represiva, la magnitud inédita de presos por luchar, el armado político con los “barones del conurbano”, con los gobernadores feudales y la economía concentrada que sigue privilegiando a los sectores dominantes de la economía por sobre la redistribución y la justicia social. La marcada tendencia regresiva del Gobierno no se desmiente por algunas concesiones sociales y democráticas, propias de una etapa donde garantizar la gobernabilidad exige por parte de las clases dominantes mayores esfuerzos que en décadas pasadas.
A nivel de la Ciudad, para nosotros esto se traduce en que, sin desconocer las diferencias con el macrismo, hay que sostener indudablemente que la candidatura kirchnerista en la Ciudad (Filmus – Tomada) no es una alternativa para los sectores populares. Para tomar solo algunos ejemplos recientes representativos, Carlos Tomada, candidato a vice-jefe y actual Ministro de Trabajo, acumula un prontuario que incluye diálogos cómplices con Pedraza, el ideólogo del asesinato a Mariano Ferreyra, y el rechazo al reclamo de los docentes de Santa Cruz (ADOSAC), que fueron recientemente reprimidos por el Gobierno Nacional con el apoyo público de Daniel Filmus.

Pese a esto, el kirchnerismo ha sabido explotar la situación política para llegar a las instancias electorales de este año presentándose como una alternativa progresista o popular para amplias franjas de los sectores populares y la juventud. La paradigmática expresión oficialista que reza que “a la izquierda del kirchnerismo está la pared” representa el imaginario social parcialmente instalado donde se invisibiliza la existencia de experiencias populares y militancia social y política que lucha, contra el gobierno, por una transformación social radical. Las elecciones de este año ponen de manifiesto tanto la proyección del gobierno como opción “progresista” como la invisibilización de las luchas y las reivindicaciones populares. 

La desarticulación de la oposición

Por su parte, la oposición de derecha, que en los medios aparece como la única alternativa al proyecto de Cristina Fernández, terminó de mostrar su inviabilidad política al no poder unificar su espacio en una sola lista para las próximas elecciones. En términos más generales, si bien algunos sectores de la burguesía argentina no están conformes con el modo actual de administrar el Estado por parte del kirchnerismo, tampoco hay consenso ni posibilidades reales para un modelo alternativo. El gobierno actual es el único que les puede garantizar la gobernabilidad del país, seguir aumentando la ocupación con salarios reales bajos, empleo precario, y tasas de ganancia extraordinarias para muchos grupos económicos.
En este contexto, Duhalde se presentará como candidato a presidente por su cuenta sin mayores expectativas electorales y la UCR cerró filas con De Narváez, fiel representante del discurso de la mano dura, el desprecio por los derechos humanos y la exacerbación del fantasma de la inseguridad. La llamada "Unión por el Desarrollo Social" entre la UCR y el ex menemista luego aliado del macrismo, tiró por la borda el supuesto perfil progresista que intentó cultivar el hijo de Raúl Alfonsín.
Un espacio político que ha despertado algunas expectativas es el que intenta recrear una centroizquierda por fuera del PJ. En este sector iban a confluir distintos grupos detrás de la candidatura de Binner. Sin embargo, el sector se fracturó en dos antes de conformarse. Por un lado quedó el "Frente Amplio Progresista", integrado por Libres del Sur, el GEN de Stolbitzer, el Partido Socialista de Binner,  los espacios de Víctor De Gennaro, Claudio Lozano, y Luis Juez (ex PJ de Córdoba). Por otro lado, se encuentra la otra fracción, lideraba por el Partido Proyecto Sur de Pino Solanas, con el MST, el PCR-PTP y el PSA. Más allá de la fragmentación, hay un pasado común entre estos grupos que pone de manifiesto su orientación estratégica: todos han militado del lado de los empresarios rurales en el conflicto por las retenciones agropecuarias. De conjunto, este sector es evidencia amplificada de las limitaciones de las opciones de centro izquierda, que ya han existido en el pasado reciente (Frepaso, PI, etc.), con su expreso desinterés por la militancia y el trabajo de base, reemplazado por los acuerdos de cúpulas entre dirigentes, y donde el supuesto afán de conseguir reformas sociales parciales recubre los vínculos reales con los grandes grupos económicos (como demuestra la gobernación de Binner, abiertamente vinculada a los empresarios sojeros). 

¿Y la izquierda anticapitalista?

La tendencia expresada en la actual coyuntura de reconstrucción del Gobierno Nacional y desarticulación de la oposición, tanto de derecha como “progresista”, se fortalece por la reforma política que hace su estreno en estas elecciones. Esta coyuntura puso a las organizaciones de izquierda frente a una legislación electoral más proscriptiva que la anterior en la medida en que eleva los requerimientos tanto para presentarse a elecciones como para poder constituir legalmente un partido. De esta forma, se refuerza el tradicional sistema bipartidista pudiendo quedar fuera de las elecciones partidos minoritarios, especialmente las fuerzas de izquierda.
En este contexto, consideramos que la presentación de un frente de izquierda desmonopoliza el debate electoral, impidiendo que la discusión se reduzca a elegir qué capitalismo queremos. El discurso de orientación anti-capitalista y reivindicativo de derechos de los trabajadores del FIT puede aportar a horadar esa pequeña grieta que abren las elecciones para los sectores populares. Sobre todo frente a una avanzada antidemocrática del gobierno, como la reforma política, a la que hay que enfrentar unitariamente. Lo mismo puede afirmarse para el resto de las expresiones de izquierda que participan de elecciones provinciales o municipales (el MAS o AyL de Luis Zamora). En este sentido, desde CAUCE consideramos necesario acompañar con el voto a las listas clasistas y anti-capitalistas (en las elecciones primarias y generales), para enfrentar la proscripción anti-democrática y colar una expresión política vinculada a las reivindicaciones populares en el debate electoral.

Creemos, no obstante,  que esta situación en la cual peligra la participación de la izquierda clasista y anti-capitalista en las elecciones frente a un posible bajo porcentaje electoral debe obligarnos a reflexionar acerca de la poca inserción real de la izquierda en el presente, de su fragmentación traducida en muchas oportunidades en mezquindad, dejándonos a futuro el desafío de tratar de revertir esta situación.

Por una nueva experiencia política de izquierda

Con los compañeros que se presentan a elecciones compartimos luchas y reivindicaciones así como nos separan diferentes perspectivas políticas y formas de construcción. Este apoyo a votarlos en las elecciones no implica menospreciar el hecho de que esta misma izquierda muchas veces obstruye la construcción unitaria de base con prácticas mezquinas que privilegian su aparato. La necesidad de posicionarse adecuadamente frente a una coyuntura electoral no puede soslayar la tarea de carácter estratégico y de largo aliento por renovar la política de izquierda. Con ese horizonte, debemos apostar al desarrollo de una nueva cultura militante, que deje atrás  lógicas sectarias y burocráticas  arraigadas en la izquierda, a construir una perspectiva estratégica sobre la base de la prefiguración desde abajo de una nueva sociedad, a la construcción de articulaciones políticas que superen lo sectorial, sin reproducir las lógicas burocráticas y verticales tradicionales, a la apuesta genuina por la construcción de instancias unitarias contra la auto-construcción sectaria. En esta perspectiva, no son, lamentablemente, los partidos de la izquierda tradicional los que juegan un papel dinámico, sino una multiplicidad de experiencias locales (ya sean sindicales, territoriales, culturales, estudiantiles) de auto-organización y auto-gestión que empiezan a superar la fragmentación, alumbrando embrionariamente la posibilidad de construcción del proyecto anti-capitalista y del vasto movimiento social y político que pueda conmover los cimientos de la sociedad actual. Antes y después de las elecciones, esta es la tarea política estratégica en la que ponemos todo nuestro esfuerzo militante.

Construyendo poder popular desde la clase trabajadora,

por un mundo sin explotadores ni explotados



CAUCE-UBA | Corriente Antiburocrática Universitaria contra la Explotación



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