jueves, 30 de agosto de 2012


No es Coca- Cola ni Torpedo, pero dice:
 ¡Seguí Participando!

Hace ya varios meses (y años…) venimos problematizando la reforma de nuestro plan de estudios: lejos de la idea que se busca instalar de que lxs estudiantes, docentes y graduadxs que nos manifestamos hoy en rechazo del proceso somos “obstructorxs” del mismo, nos hemos dedicado en estos largos años que duró la reforma a pensar como agrupación y en espacios abiertos gremiales qué perfil profesional queremos construir, qué problemas de nuestra formación queremos resolver y a través de qué contenidos. Los materiales, las charlas, las jornadas que hemos encarado dan cuenta de ello. Y no sólo eso, hemos participado de todas las instancias institucionales abiertas (en muchos casos se abrieron a iniciativa del claustro estudiantil), proponiendo panelistas, contenidos, ideas, perspectivas…

La crítica que hemos hecho es doble: es de forma y de contenido, y ambas están estrechamente ligadas ¿Por qué? Porque las formas poco democráticas que asumió la reforma ha imposibilitado la expresión de las diferencias propias de contenido que mantenemos muchxs con la propuesta elevada por la Carrera. Y pese a que se nos chicanea con que discutimos cómo discutir, nunca hemos dejado de aportar en propuestas sobre la estructura del plan, las materias, las prácticas pre- profesionales. Es ilustrativo en este sentido lo que pasó una vez que el plan pasó de la carrera al ámbito propio de la Facultad comenzando a tratarse en la Comisión de Enseñanza del Consejo Directivo (luego de la escandalosa Junta de Carrera en la que una reforma se votó a favor en medio de un pasillo, dando cuenta de lo ilegítimo del proceso). En este espacio, con consejerxs de otras carreras de la facultad, que desconocían la dinámica que había asumido la reforma durante estos años, se dio un debate (que parecía) altamente productivo, al abocarse diferentes reuniones sucesivas a trabajar debates generales sobre el plan y particulares sobre las materias. Como El Viejo Topo- CAUCE presentamos ante el Consejo Directivo nuestra propuesta completa y alternativa de malla curricular (para que no nos digan que el plan de la carrera es “el mejor posible” ya que es el “único existente”) y en la última reunión de comisión, viendo que nuestra propuesta no era discutida integralmente, presentamos un insumo donde nos disponíamos a poner en diálogo el plan armado por nuestro Colectivo y el plan armado por el equipo técnico. 



Esta iniciativa de puesta en diálogo y de búsqueda de síntesis fue respondida por lxs consejerxs de la Agrupación Lucía Cullen (gestión de la carrera y de la facultad) con una negativa a abordar la propuesta y las discusiones a ella asociadas alegando que “hay que poner un límite y cerrar esto” y que nuestro insumo era muy valioso para ser discutido en… ¡la etapa de implementación! Es decir que podríamos discutir los contenidos mínimos una vez que estos estén definidos e implementándose ¿Es esto generación de consenso? Tenemos que clarificar un punto importantísimo: la reforma de nuestro plan no es ni una elección ni una contienda de agrupaciones, es un debate teórico- político de ideas, y el compromiso que debe asumir cualquier Dirección de Carrera es el de garantizar la pluralidad de perspectivas. Y esta garantía va más allá de que, como dijera el consejero Javier Bráncoli (Lucía Cullen), la propuesta no tratada fuera de un “pequeño espacio político” (refiriéndose a nuestro colectivo). Pero tiene que quedar claro también que los contenidos mínimos elevados nunca fueron discutidos en las aulas (¿o acaso pudiste charlarlo con tus compañerxs y tus docentes?), ni siquiera a modo consultivo, como eran los Foros. Teniendo en mano todxs lxs consejerxs, cuya mayoría responde al espacio político de La Cullen, una propuesta concreta de contenidos mínimos, se dio por cerrado el debate. Entonces ¿cuál es la apertura de la que nos hablan? ¿quiénes han sido (y quiénes no hemos sido) parte de esta construcción de “consensos”? Lamentablemente, lo ocurrido da cuenta de que una vez que el equipo técnico de la reforma (seleccionado por la Dirección de Carrera) logró articular una propuesta que contemplara a lxs profesorxs que dictan las materias, sólo hacía falta lavarle la cara al proceso haciendo aparecer como consensuado y participativo un producto en cuyo armado una gran parte de la comunidad académica de Trabajo Social se quedó afuera.


¿Vale otro?
Discutir no puede estar escindido de decidir (y de hacer), sino caemos en la falsa participación, o en falsos acuerdos, o lisa y llanamente en debates estériles. Sabemos que el proceso de reforma del plan es un momento en el proceso más general de debate y disputa política sobre la formación profesional. Nos quedan grandes desafíos por delante porque un plan al fin y al cabo tiene el riesgo de ser letra muerta, y es nuestra práctica la que va a definir su dinámica y su contenido. Por eso tenemos que seguir movilizadxs y estar presentes en la próxima sesión de Consejo Directivo donde se pretenderá votar la propuesta de La Cullen para demostrar que estamos ahí, activxs y pendientes de nuestra formación. Porque los proyectos políticos no se votan, se construyen, se les pone el cuerpo y se disputan día a día. Tenemos que seguir fortaleciendo al sujeto colectivo que hemos ido aglutinando en todo este proceso de problematizar nuestra carrera, debatir y construir un proyecto político crítico y transformador: esta propuesta no define qué estructura asumirán las prácticas ni cómo será elaborada la propuesta de centros de práctica; tenemos por delante la lucha por cátedras paralelas que puedan poner en juego otras perspectivas teórico- políticas que las dominantes. Tenemos como trincheras nuestras aulas y los pasillos, creando y recreando experiencias autogestivas de formación, en cátedras libres, encuentros nacionales, jornadas, y una larga lista de etc., y discutiendo como siempre cómo hacer para que esta perspectiva que crece vaya tomando cuerpo en lo institucionalizado.

Si nadie estudia por nosotrxs ¿por qué pensar que pueden decidir por nosotrxs?
¡Sigamos siendo protagonistas, sigamos tomando en nuestras manos nuestra formación!

Veni el Jueves a las 19 hs. en Consti a la Asamblea General del CECSo donde vamos a discutir sobre cómo seguir por la reforma del plan.
Martes 17 hs.: Sesión del Consejo Directivo donde se tratará el plan de estudios



martes, 28 de agosto de 2012

Sociales le dice No a las Cesantías!

Después de la gran jornada de clases públicas, sigamos la lucha en defensa a nuestros docentes

El miércoles pasado, en el marco del paro de la CONADU Histórica, los estudiantes y docentes sacamos a la calle la lucha en defensa de la educación pública. Ante el avance de las cesantías impulsadas por el Rectorado, que pretende dejar fuera de la UBA a más de 600 docentes – donde Sociales es la Facultad más afectada- el CECSo*, se puso a la cabeza del plan de lucha impulsado por la gremial docente (AGD).

 La jornada incluyó las clases públicas en las calles Santiago del Estero, Marcelo T. de Alvear, en el propio estacionamiento recuperado  donde hoy funciona el comedor estudiantil y en la carpa instalada en el Congreso, y la toma de la facultad durante 24 hs con la modalidad de aulas abiertas para que se pueda debatir en los cursos. Además llevamos adelante el bloqueo del estacionamiento (donde también se realizaron clases públicas), con el fin de atacar uno de los  tantos negociados del rector Hallu y sus socios kirchneristas y radicales. 

Lamentablemente, una vez mas, la alianza UES-Cámpora le dio la espalda al reclamo de estudiantes y docentes de nuestra facultad. Cuando se discutió el apoyo a los docentes cesanteados en el Consejo Directivo se abstuvieron.  Ahora, más allá de declamar su apoyo a la lucha, no participaron de ninguna de las actividades del centro votadas en una asamblea en la que ellos mismos estuvieron presentes y sacaron una declaración criticando la AGD, el único gremio docente que está encabezando esta lucha.
Desde El Empuje sabemos que la lucha no empezó ni terminó el miércoles. Los docentes estan convocando a un plan de lucha escalonado, en el cual la próxima medida consiste en un paro de 48 horas los días 13 y 14 de septiembre. Creemos que es importante que el reclamo siga  potenciándose y llevarlo al responsable de esta maniobra: el rector de la UBA.  Por eso es que vemos la necesidad de impulsar una gran movilización al Rectorado para exigir que se respete el derecho de nuestros docentes a seguir dando clase e investigando, porque lo que está en juego no es solamente un derecho laboral sino la educación pública, gratuita y de calidad. 

 Ya logramos que el Consejo Directivo de nuestra Facultad se posicione en defensa de nuestros docentes (con la triste abstención de la UES), incluso el Decano de la Facultad manifestó publicamente su adhesión al reclamo. Es hora entonces de exigirle a Caletti que lleve sus palabras a los  hechos y  pase de una mera convocatoria a movilizar en los diversos reclamos al Rectorado. Solo así sera parte de las medidas que articulamos docentes y estudiantes contra las cesantias. En esta lucha tenemos que poder aprovechar todas las armas que tengamos al alcance, dejando de lado las consignas abstractas y concentrándonos con fuerza en el objetivo: frenar las cesantías
Para garantizar todo esto, es imprescindible seguir generando participación estudiantil y resolver entre todos y todas de qué forma avanzar en este conflicto. Por eso es determinante que cada uno de los estudiantes sea parte de las decisiones de este Centro de Estudiantes. Esta lucha no la vamos a ganar entre unos pocos. Es un momento para dejar de lado las mezquindades y avanzar en la unidad.  Solo con el compromiso y con la participación de todos y todas los que día a día damos vida a la Universidad podemos ganar esta pelea.


¡Defendamos a nuestros docentes!
No dejemos que el Rectorado despida a casi 600 docentes de la UBA


¡Veni a la Asamblea para discutir entre todos/as como seguir adelante!

Jueves 30/8- 19 hs en Constitución

miércoles, 22 de agosto de 2012

Cesantías, forma y contenido.



El conflicto por las cesantías en la UBA abre nuevamente la discusión en torno a qué universidad se está construyendo, sobre qué bases, en definitiva cuál es el proyecto que tienen quienes hoy dirigen los destinos de esta institución.
No hay mucha explicación por parte del rectorado, lo que aparece como único fundamento de la decisión es el “administrativo – económico”. El contenido de las cesantías, entonces, tiene que ver con una necesidad de “achicar gasto”. Un criterio que viene pisando fuerte en la universidad. Hace rato que asistimos al congelamiento de la planta docente y la asignación de altas por bajas, es decir nombrar a un docente con renta una vez que renuncia, se jubila o por algún otro motiva deja la cátedra otro docente que cobraba. Seguimos con docentes que trabajan en forma gratuita para la universidad y, como reconocerlos como ad honorem les otorga derechos, ahora se ha extendido el que trabajen sin nombramiento alguno. Ahora bien, el conflicto de las cesantías tiene una gravedad adicional, el hecho de que 152 docentes han dejado de percibir su salario, se les ha violentado un derecho conquistado a permanecer en el ejercicio de su cargo. La Ley 26.508 de jubilación de los docentes universitarios, de 2009, establece que, alcanzada la edad jubilatoria, se puede optar por permanecer hasta cinco años más.
Esto nuevamente, signo de nuestros tiempos, deja de lado la búsqueda de excelencia académica, de avance en la producción de conocimiento crítico y la preocupación por el mejoramiento del proceso de enseñanza aprendizaje. Todos estos aspectos parecen no ocupar la cabeza de quienes dirigen la universidad, lo que se pretende es quedarse con algunos recursos a costa de dejar en la calle a 152 docentes ahora y 500 más a fin de año. Esto se suma a una vocación precarizadora del gobierno de la UBA, pasantías, ad honorem, monotributistas, trabajo no reconocido, que vienen de la mano de un proyecto de universidad más vinculado a un mero “enseñadero” que nada tiene que ver con un espacio de construcción de conocimiento crítico y de verdadero aprendizaje.
Por otro lado, el mensaje para los docentes es bastante claro, es una variante más del disciplinamiento laboral: si estás por llegar a los 65, ni se te ocurra quedarte, jubilate antes de que la UBA te deje en la calle, sin sueldo.

De las formas
El criterio para decidir quiénes eran estos docentes es la arbitrariedad pura, si bien la medida intenta ser universal, es decir dejar afuera a todos los mayores de 65 años, gracias a la reacción y la lucha que se vino dando no pudieron terminar de hacer todo de golpe. Es entonces cuándo uno se pregunta ¿cuál fue entonces el criterio para decidir quiénes ahora y quiénes más adelante? Está claro que la decisión de rectorado de ir sacando de a poco a algunos, busca no generar un problema masivo de golpe e ir  sacando una primera tanda ahora para que el resto se vaya preparando. Pero ¿cómo se decidió quiénes ahora? Lo que se ve cuando aparecen los listados es que no existe, en absoluto, un criterio. El único criterio es la arbitrariedad, les toca porque así lo decidió el consejo superior. Es importante decir que en dicha sesión de Consejo no dejaron hablar a los representantes de la Asociación Gremial y que la votación fue secreta! Salvo los consejeros superiores que argumentaron en contra de esta medida y explicaron por qué iban a estarlo el resto no fundamentó nada, claro la decisión ya estaba tomada, ningún debate…
Luego de esta sesión, esta decisión les llegó a los docentes afectados por listados que comenzaron a circular. Se fueron enterando, algunos por la AGD, otros fueron a buscar el sueldo y se encontraron sin plata en el cajero. Un trato profundamente inhumano con docentes que han trabajado años. Muchos de ellos en las asambleas decían que se sentían maltratados, que se los esquivaba para darles respuesta respecto de su situación, que no creían merecer ese trato tan inhumano después de tantos años de trabajo.
Estas formas hablan también de un contenido, hay detrás de ellas un proyecto de universidad. Y nos plantea a nosotros, los que pensamos que la universidad debe transformarse, debe democratizarse y debe construir conocimiento crítico y transformador, la tarea de frenar este golpe. En la medida en que un proyecto de universidad avanza el otro retrocede, las medidas se van tomando de a poco, tratando de que pasen sin mucho conflicto, es necesario que pensemos qué hay por detrás e impedirlas con la organización por abajo docente estudiantil.
La imposición de un modelo de universidad va de la mano de un gobierno universitario que se demuestra antidemocrático y que es necesario transformar.

22 de agosto desde las 9 hs. Carpa contra las cesantías en Plaza Congreso
Clases públicas en todas las facultades

Frenemos las cesantías
Construyamos desde abajo otra Universidad.